El 2018 fue un año de estabilidad en el sistema migratorio canadiense

El 2018 fue un año de estabilidad en el sistema migratorio canadiense

El año 2018 ha sido probablemente el año más tranquilo en la última década en términos de cambios radicales a las leyes de inmigración. Hubo algunos cambios, pero no tan dramáticos como se habían visto en años anteriores.

Con el gobierno conservador de Stephen Harper se realizaron cambios completos a las leyes de inmigración, y luego, con la llegada del gobierno liberal de Justin Trudeau al poder en el 2016, nuevamente todo cambió. Por suerte este año son pocas las cosas que han cambiado, pero las mismas han sido de forma positiva.

Uno de los cambios más importantes fue el cambio a la inadmisibilidad por razones médicas. En el pasado, cuando una persona estaba enferma y podía llegar a causar gastos excesivos al sistema de salud, era declarada inadmisible (con algunas excepciones) para inmigrar a Canadá.

Gastos excesivos eran considerados cinco mil dólares, pero este año se cambió el monto de dinero que la persona tiene que ocasionar al sistema para ser declarada inadmisible, y se subió a aproximadamente 20 mil dólares.

También se eliminó la inadmisibilidad por necesitar educación especial, rehabilitación social o vocacional, o apoyo personal. Ha sido un cambio muy importante porque va a permitir que personas con ciertas enfermedades no peligrosas para la sociedad puedan obtener la residencia canadiense junto con toda su familia.

Otro cambio, del tipo de procedimiento, es que se han empezado a procesar más rápidamente los casos de esposas y parejas en unión libre y de niños dependientes. Estos procesos, que antes tomaba un año y medio o dos años, están tardándose ahora entre 8 y 12 meses, lo cual es muy positivo porque permite a las familias reunificarse más rápidamente.

En el área de ciudadanía los cambios sustanciales en realidad se terminaron de implementar en octubre del 2017, pero el impacto se ha visto hasta este año, y ha habido un aumento del 130 por ciento de personas haciendo el trámite. Esto ha sido causado porque se ha disminuido el tiempo que la persona tiene que estar en Canadá para poder hacerse ciudadano, ha bajado de cuatro años en seis a tres en cinco, y también se ha disminuido la edad en que las personas tienen que pasar los exámenes de idioma y de conocimientos de Canadá de 65 a 55 años, lo que significa que ahora cualquier persona mayor de 54 años no tiene que hacer estos exámenes.

También, un niño menor de 18 años puede ahora hacer su trámite por sí mismo si no está incluido en el paquete con toda su familia, y se le cobra únicamente $100, aunque sea el solicitante principal, en lugar de los $530 que se cobra regularmente.

Algo que nos tuvo bastante preocupados en el 2018 fue lo que iba a suceder en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre Canadá, México y los Estados Unidos en relación con los programas para obtener permisos de trabajos para los ciudadanos de esos países. Pero al concluirse el tratado quedó claro que esos programas continúan exactamente como en el pasado: se continúa teniendo el programa de profesionales (aproximadamente 65 profesiones en lista) y si un ciudadano de esos dos países consigue una oferta de trabajo de una compañía canadiense puede obtener un permiso de trabajo sin tener que tramitar una autorización del Departamento de Recursos Humanos de Canadá.

También, bajo el tratado continúan los trabajadores Intra-Company Transferee (personas que ocupan un cargo ejecutivo o especializado en una compañía), y si esta compañía tiene una sucursal en Canadá puede transferir a esos trabajadores automáticamente sin tener que pedir permiso al Departamento de Recursos Humanos de Canadá. Igualmente continúa existiendo el programa para inversionistas de esos países.

Esto es muy importante porque todos estos trabajadores pueden venir a trabajar a Canadá y esa experiencia les da puntaje adicional para la residencia permanente bajo el Express Entry y el de Trabajadores Calificados.

Hablando del Express Entry (el sistema de procesamiento bajo el cual se procesan los trabajadores calificados, la mano de obra especializada y las personas que tienen experiencia de trabajo canadiense), pasó a ser la fuente más importante para inmigrantes económicos, a pesar de que cuando se inició este programa, en el 2015, se tenia el temor de que no calificaran muchas personas. Al final se ha visto que no ha sido así, y que este año el puntaje requerido para calificar ha bajado hasta 439 puntos, llegándose a la cuota de inmigrantes que había sido proyectada por el ministro de Inmigración en el 2017 en términos de los inmigrantes bajo la clase económica.

Ha habido también una adición al programa de jóvenes. Canadá tiene acuerdos con ciertos países donde los jóvenes entre 18 y 35 años pueden obtener un permiso de trabajo abierto o con oferta de trabajo para venir a experimentar Canadá durante un año, así como también los jóvenes canadienses pueden ir a trabajar a esos países. Este año se agregó Australia y Portugal.

También, en los últimos años se había implementado una práctica de que las personas que vienen a Canadá ya sean visitantes, trabajadores o estudiantes, tenían que hacerse fotografías y huellas digitales antes de llegar. Era una lista de algunos países, pero a partir de diciembre de este año, todos los ciudadanos del mundo, antes de venir a Canadá con una visa temporal, tiene que presentar estos documentos biométricos a fin de mantener la seguridad del país.

Donde hubo muchas discusiones este año es en tema de los refugiados. Canadá va a recibir el número más alto de refugiados de los últimos años, alrededor de 50 mil, pero al hacer un análisis queda claro que es un número mínimo en relación con la situación global. En estos momentos hay 258 millones de personas en movimiento en el mundo, y de ese total, 68.5 millones son personas que fueron desplazadas forzosamente de sus países de origen, es decir refugiados y personas que están buscando asilo, pero de esa cantidad Canadá ha recibido solamente 50 mil, o sea un poquito más del 1%.

En este sentido, no es una crisis, no tenemos que preocuparnos, lo único que ésto casusa es que los refugiados tengan que esperar más tiempo para que sus casos sean procesados. Porque un caso que normalmente debería ser procesado entre 30 y 60 días después de haber pedido refugio ahora se está tardando entre un año y año y medio, y ésto incluye las personas que están entrando de forma irregular desde los Estados Unidos.

Lamentablemente la llegada de los refugiados ha ocasionado muchísima atención por parte de los medios de comunicación y ha causado un poco de pánico en la ciudadanía canadiense, pero este pánico realmente ha sido provocado por los partidos de oposición para sacarle crédito al gobierno en poder, sin considerar que Canadá es firmante del Convenio de Ginebra y que tiene la responsabilidad internacional de permitir que estos refugiados, una vez en suelo canadiense, no importa si vienen de forma regular o irregular, puedan hacer su petición de refugio ante el Consejo de Refugiados.

También, cuando se observan los casos que están entrando desde los Estados Unidos se debe saber que el Tratado del Tercer País Seguro dice claramente que, si una persona entra por una frontera irregular, es decir por un lugar donde no hay un puesto fronterizo oficial, el tratado no tiene vigencia y por lo tanto no va a ser regresada a los Estados Unidos para que solicite refugio ahí.

En términos de la inmigración en general, en el 2017 se establecieron proyecciones de números de inmigrantes por tres años. Este año el Ministro de Inmigración dijo que entre el 2018 y el 2021 se esperaba traer 1.3 millones de nuevos inmigrantes a Canadá, lo cual va a significar un aumento del 1 por ciento anual con relación a la población canadiense, que es precisamente el porcentaje que muchos estudiosos han concluido que es lo que se necesita para mantener la fuerza laboral en el país dada la baja tasa de natalidad que hay en Canadá.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: filici@filici.com

Manejar bajo los efectos del alcohol será un delito muy grave especialmente para los inmigrantes

Manejar bajo los efectos del alcohol será un delito muy grave especialmente para los inmigrantes

Manejar bajo los efectos del alcohol será un delito muy grave especialmente para los inmigrantes

A partir de diciembre del 2018, el manejar bajo los efectos del alcohol pasará de ser un simple delito criminal por el cual una persona podría recibir hasta 5 años de cárcel, a un delito de criminalidad seria que lleva una sentencia máxima de hasta 10 años de cárcel. Este cambio en la ley penal tendrá graves implicaciones para los residentes permanentes de Canadá que sean encontrados culpables del delito, ya sea en Canadá o en cualquier país, y para los aspirantes a obtener la residencia permanente.

Porque ser encontrado culpable de un delito por el cual una persona pudiera recibir hasta 10 años de cárcel automáticamente convierte a la persona en inadmisible a Canadá por razones criminales.

En el caso de un residente permanente, al ser inadmisible, el Departamento de Servicios Fronterizos (CBSA) escribirá un reporte alegando la inadmisibilidad de la persona y como resultado tendrá una orden de deportación. Esta orden de deportación podrá ser apelada ante la Corte de Apelaciones de Inmigración, dependiendo de la sentencia recibida. Si la sentencia fue de menos de seis meses, la persona puede apelar; pero si la sentencia fue de seis meses o más, pierde el derecho de apelar ante la Corte de Apelaciones. Y al no poder apelar, lo más probable es que sea deportado.

Si el residente permanente es condenado por el delito de manejar bajo la influencia del alcohol fuera de Canadá, por ejemplo, mientras está de vacaciones, esto también resultará en el que el residente permanente sea declarado inadmisible.

Es importante notar que la ofensa es simplemente manejar bajo los efectos del alcohol, no estamos hablando de manejar bajo los efectos del alcohol que resulte en daños o muerte.

Ahora bien, ¿qué sucede si un residente permanente es encontrado culpable de la ofensa de manejar bajo los efectos del alcohol, le dan seis meses de cárcel o más y al cumplir la sentencia se le da una orden de deportación? Si le han dado cárcel por seis meses o más, lo único que puede hacer es pedir una revisión judicial ante la Corte Federal. Pero la Corte Federal sólo puede revisar el caso y no puede tomar ninguna consideración fuera de lo que estaba delante del adjudicador en el momento de dar la orden de deportación, por lo que el resultado más seguro será que la orden de deportación continúe y la persona sea deportada de Canadá.

Si el residente es encontrado culpable pero el Juez le da una sentencia de menos de seis meses, al cumplir la sentencia quedará en manos de los agentes de servicios fronterizos, quienes escribirán un reporte declarándolo inadmisible a Canadá por criminalidad seria y, dado que en ese caso la sentencia es menos de seis meses, tendrá derecho a una apelación ante de la Corte de Apelaciones de Inmigración, lo cual hace una diferencia enorme en el resultado final.

El CBSA tiene opciones en la forma de proceder en este caso. Una opción es que antes de dar la orden de deportación hacen una evaluación de la vida de la persona en Canadá en términos de su trabajo, si ha tenido problemas con las autoridades en el pasado, estudios, relaciones familiares, involucramiento social, cómo será afectada su familia si es deportado y cómo será afectada la persona misma si es deportada. Al hacer esta evaluación, si el oficial decide que hay razones humanitarias y de compasión que ameritan “perdonarlo”, no se lo mandará a una audiencia y por lo tanto no habrá deportación, pero sí habrá una advertencia de no cometer otro delito.

Pero la otra opción más probable es que sí se le envíe a una audiencia de inadmisibilidad en la cual se le dará una orden de deportación. Lo que yo estimo que sucederá en estos casos es que la persona presentará su notificación de apelación ante la Corte de Apelaciones (se debe hacer antes de 30 días de haber recibido la orden de deportación) y antes de decidir si la persona tendrá una audiencia ante el tribunal de apelaciones, el CBSA hará una evaluación similar a la que expliqué arriba. Esto por supuesto dependerá del récord policial que tenga la persona. Si es la primera vez que ha tenido problemas, tal vez suspendan la deportación con condiciones a cumplir y a reportarse cada seis meses durante tres o cuatro años al final del cual la deportación quedará eliminada.

Pero si se llega ante el tribunal, entonces se deberá argumentar que hay razones humanitarias y de compasión por lo que se le debería anular la orden de deportación y permitirle quedarse en Canadá. Lo más probable es que se le suspenda la deportación y, como en la práctica anterior, se ponga a la persona con condiciones a reportarse cada seis meses por un periodo específico, al final del cual, si cumplió con las condiciones, se le anule la orden de deportación. O si no cumplió con las condiciones, se le deporta.

Lo que se debe probar ante el tribunal en este caso es que el delito fue un acto aislado de la persona y no un patrón de vida. Así, es una buena idea que comience a asistir a Alcohólicos Anónimos u otra institución que lo ayude a controlar la adicción. En mi experiencia, las personas generalmente se niegan a asistir a este tipo de ayuda porque dicen que no son alcohólicos y hasta se ofenden. El hecho es que ha sido encontrado culpable de manejar en estado de ebriedad y a este punto es irrelevante si es o no es alcohólico. Cualquier discusión al respecto se debió hacer ante el juez cuando se estaba defendiendo la acusación inicial o apelando la convicción de la corte criminal.

Para el momento en que estamos en el tribunal de inmigración lo único que podemos defender es la deportación. Por lo tanto, un documento demostrando que ha tomado medidas para solucionar el problema que lo llevó a la deportación es una excelente prueba de que no volverá a caer en el mismo delito.

Aparte de esto, también hay que probar el establecimiento social, financiero y familiar. Hay que hablar de la edad en la que llegó la persona a Canadá y lo que hecho desde su llegada. Hay que demostrar los trabajos, estudios y trabajos voluntarios que ha emprendido; la dependencia intrafamiliar; cómo será afectada la familia residente o ciudadana en Canadá si es deportado, y qué sucederá con la persona misma si es deportada; qué posibilidades de trabajo tiene en el país de origen; cuál es la situación de los derechos humanos en el país al que será deportado, etc.

Esta ley es draconiana y muy injusta. El Senado ha tratado de incluir una sección que no afecte a los residentes permanentes, pero al regresar el proyecto de ley al Parlamento la sección agregada por el Senado no fue aceptada. Es una ley muy injusta que una vez más pone a los residentes permanentes y a las personas que quieren inmigrara a Canadá en desventaja por un delito que hasta diciembre es considerado menor.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: filici@filici.com

No permita que por ser inmigrante o no hablar bien inglés otros tomen decisiones por usted

No permita que por ser inmigrante o no hablar bien inglés otros tomen decisiones por usted.

En la columna de hoy no hablaré directamente sobre inmigración, pero sí de cosas que afectan al inmigrante y de la necesidad de poder abogar por uno mismo, o de tener a alguien que abogue por uno, tanto en el área de educación como en el área de salud.

Hace muchos años, cuando era estudiante de educación, acompañé a un recién llegado a una cita con un consejero de estudios en una Universidad que no voy a nombrar. La cita la habíamos pedido para que aconsejaran a la persona sobre qué curso de inglés debería tomar para poder luego seguir estudiando en su área especifica.

El asesor no perdió tiempo en decirnos que él no creía que la persona debía molestarse en estudiar. Le dijo que le tomaría mucho tiempo revalidar su título y poder trabajar en lo suyo y que le aconsejaba no perder el tiempo. Le dijo que se buscara un trabajo en una fábrica y comenzara a trabajar porque lamentablemente él estaría compitiendo con ciudadanos y residentes canadienses y sería muy difícil insertarse en su profesión aquí en Canadá.

En ese momento le dije al señor que le agradecíamos mucho su consejo, pero que no estábamos de acuerdo con su asesoría, que no habíamos ido a hablar con él para que mandara a la persona a trabajar en cualquier cosa y que buscaríamos otro consejo. Nos fuimos y de hecho le ayudé a conseguir a otra persona para que lo asesorara.

El otro consejero le dijo exactamente qué cursos debería tomar y cómo se debía preparar para luego poder estudiar y revalidar su título. También le ayudó a conseguir un programa del gobierno que le cubría todos los gastos de estudios más los gastos de libros y transporte. Después de tres años el joven se graduó con honores de un college y hoy en día tiene su propia compañía y emplea residentes y ciudadanos a quienes les da la oportunidad de trabajar y entrenar en una ocupación de mano de obra especializada para la cual hay mucha demanda en Canadá.

En estos días, tuve que llevar a un pariente, quien está sufriendo de una enfermedad terminal pero aún está relativamente bien, para que le hagan un procedimiento sencillo a emergencia de un hospital de Toronto. El no habla inglés y tiene 84 años.  Normalmente, cuando lo hemos llevado, lo han atendido de inmediato, le han hecho el procedimiento necesario y lo han mandado a la casa. Esta vez, pasaron más de 4 días y no le drenaban el fluido de sus pulmones, lo cual no sólo le ocasionaba molestias, sino que también las toxinas le creaban confusión y delirio. Los médicos y el resto del personal veían esto como señal de que estaba en sus últimos días. Nosotros, que hemos estado cerca de él durante todo el proceso, sabíamos que una vez quitado el fluido estaría bien.

Tuvimos una reunión de familia con el equipo de salud del hospital y nos quedamos con la sensación de que no le harían el procedimiento. Nos decían cosas como “darle confort” “calidad de vida” etc. Insistimos en que queríamos que hicieran el drenaje, pero me dí cuenta que lo que nos estaban diciendo era que no habría procedimiento para drenarle el pulmón y que lo doparían para que se fuera en paz.

Nos fuimos con un sabor amargo en la boca y muy angustiados, pero al llegar a casa tomamos la decisión de que volveríamos al hospital y abogaríamos por nuestro pariente. Al llegar al hospital pedimos hablar con la enfermera responsable y le dijimos que queríamos que se le hiciera el procedimiento por el cual habíamos llevado a mi pariente al hospital y que no nos iríamos hasta hablar con el médico responsable.

A los 15 minutos vino un radiólogo con una máquina de rayos ‘x’ y le tomó placas. Pasaron un par de horas y llegó una estudiante de medicina a revisarlo y a hablar con nosotros. Cuando me preguntó cómo estaba, yo le dije que estaba furiosa. Que ellos no tenían por qué tomar la decisión de cuándo se iba a morir mi pariente y que nosotros no lo habíamos traído al hospital para que se muriera sino para que lo drenaran para que se sintiera mejor, y que de ahí no nos movíamos hasta que hubiera una respuesta concreta de cuándo lo iban a drenar.

La joven, futura médica, se sintió bastante incómoda y nos dijo que hablaría con el residente senior y volvería con una respuesta. Al cabo de un rato apareció nuevamente y dijo que el residente daría la orden para que se hiciera el procedimiento al día siguiente.  Les tomó otros tres días y nuestro constante abogar para que lo hicieran, pero finalmente lo hicieron. Después del procedimiento mi pariente está mejor y podrá regresar a la casa y disfrutar de las Pascuas junto a su familia, nietos y bisnietos.

Me pregunto qué hubiese pasado en ambos casos si las personas no hubiesen estado con alguien que hablaba inglés, que conocía el sistema y no tomara un no por respuesta. Creo que la respuesta es que el joven se hubiese quedado con el consejo del primer asesor y hubiese terminado en un trabajo no calificado, sin inglés y super frustrado, y en cuanto a mi pariente, en vez de festejar las Pascuas tal vez estaríamos en un funeral.

Con mucha frecuencia vemos injusticias en el sistema educacional y en otros sistemas aquí en Canadá, y por falta de conocimientos y a veces también por falta de idioma nos quedamos callados y aceptamos lo que nos dicen a pesar de que sentimos que algo no está bien. Que lo que nos están diciendo no es lo correcto ni lo que nosotros queremos.

Tenemos que aprender a escuchar nuestras corazonadas, buscar a alguien que pueda hablar por nosotros y pelear por nuestros derechos. Y mejor aún, tenemos que aprender a hablar bien inglés o francés y conocer perfectamente el sistema canadiense para poder defendernos nosotros mismos.

No podemos dejar que por ser inmigrantes o por no hablar el idioma del país, otros tomen decisiones por nosotros. Después de todo, estamos en Canadá porque queremos una vida mejor para nosotros y para los nuestros. Asegurémonos de que así sea.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
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E-mail: filici@filici.com

Canadá anuncia nuevo plan migratorio para los próximos tres años

El ministerio de inmigración de Canadá anuncia nuevo plan migratorio para los próximos tres años

Canadá anuncia la llegada de un millón de inmigrantes para los próximos tres años

El Ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, Ahmed Hussen, dio a conocer esta semana su plan migratorio para los próximos tres años, y el anuncio fue muy alentador para la comunidad inmigrante.

En Canadá, hace mucho tiempo se hacían estrategias migratorias para cinco años, pero se habían dejado de hacer, y ahora, el ministro Hussen la está implementando nuevamente dando a conocer cuáles son los números de inmigrantes que espera traer el gobierno durante los próximos tres años.

Muchos investigadores han estado diciendo que, para poder mantener la fuerza laboral canadiense joven, se debe traer por lo menos el uno por ciento de la población canadiense. Y en su anuncio, el ministro dijo que para finales del año 2020 este número se va a aproximar a dicho porcentaje.

Así, si se sigue este plan, para el año 2020 se va a estar trayendo a aproximadamente 340 mil inmigrantes por año. Para el año 2018 el número será de 310 mil nuevos inmigrantes (es decir 10 mil más que este año 2017, cuya meta es 300 mil), luego, para el 2019 serán 330 mil y para el año 2020 llegaríamos a 340 mil.

En el anuncio no solamente es positivo el número de inmigrantes, sino que también la división de las plazas para las distintas categorías de inmigración. Porque también cada año se va a aumentar el número de inmigrantes que vienen como trabajadores calificados. Para el 2018 se espera un promedio de 78,200 trabajadores calificados, y va a aumentar en aproximadamente cinco mil cada año en el 2019 y el 2020.

Un aspecto que me parece muy positivo y sin lugar a duda va a ser de mucho interés para la población, es que el programa de padres y abuelos va a subir en sus números. En el 2018 el número total será de entre 17 y 21 mil, lo que significa que se va a duplicar el número de padres y abuelos que pueden ser patrocinados para venir a Canadá, dado que hasta el 2015 el número era de 5 mil y luego fue duplicado por el nuevo gobierno, y durante los próximos tres años se va a volver a duplicar y se va a mantener entre 17 y 21 mil.

También se ha fijado el número para los refugiados, el cual se va a mantener entre 48 mil y 56 mil en los próximos tres años, mientras que el número de casos por razones humanitarios y compasión se va a conservar más o menos en las mismas cuotas que se tienen este año, que son entre 3,500 y 3,600.

Estos números indican que el ministro Ahmed Hussen está haciendo lo que tiene que hacer, porque Canadá tiene un problema muy grande de una población que se está avejentando, donde muchas personas se están retirando y se estarán retirando en los próximos años, dejando vacíos en términos de la fuerza laboral aquí en Canadá.

Actualmente se tiene el problema del envejecimiento de la población, pero también está el problema del poco número de nacimientos dentro de la sociedad canadiense en general, es decir que no se están teniendo hijos al promedio necesario para mantener una fuerza laboral suficiente para sostener la economía.

Durante su anuncio, el ministro dijo que el gobierno cree que los recién llegados desempeñan un papel vital en nuestra sociedad, sobre todo si se tiene en consideración que “Cinco millones de canadienses se jubilarán para el año 2035 y tenemos menos personas trabajando para apoyar a personas mayores y jubilados”.

Explicó que el año 1971 había 6,6 personas en edad de trabajar por cada persona de la tercera edad, pero que en el 2012 esa proporción había bajado a 4,2 por cada persona de la tercera edad. Y las proyecciones establecen que será de 2 a 1 para el año 2036, cuando casi el 100% del crecimiento de la población será el resultado de la inmigración (actualmente es alrededor del 75 por ciento).

Pero este reemplazo de la fuerza laboral canadiense a través de la migración se está planificado realizarla de forma paulatina y no de golpe como a muchas personas les gustaría ver, y es paulatino porque no se trata solamente de traer a las personas al país, sino que hay que tener la infraestructura necesaria para poder ayudarlas a que se establezcan. Hay que tener puestos de trabajo, vivienda, escuelas, todo tipo de servicios para ellos, y si se aumentara significativamente la inmigración de forma repentina, por ejemplo, en cien mil personas de un día para otro, sería muy problemático.

Una situación parecida se dio ya en Alberta, cuando esta provincia recibió cien mil personas en un año, provenientes tanto de fuera como de dentro del país, y al no estar la provincia preparada para ese flujo migratorio tuvieron muchísimos problemas.

En este sentido, yo creo que lo que está haciendo el gobierno es muy inteligente y a la vez muy práctico, ya que se están dando el tiempo necesario para asegurarse de que todas las condiciones se den para poder recibir una inmigración que represente el uno por ciento de la población canadiense.

Viendo estos números, queda claro que también se van a beneficiar las comunidades inmigrantes dado que más personas van a poder entrar al país, y particularmente con el aumento de las solicitudes para padres y abuelos, ya que la asistencia de estos a las familias jóvenes es esencial. Hay que recordar que la presencia de los padres y los abuelos le va a permitir a los residentes y ciudadanos que tengan niños pequeños el poder salir a trabajar sin tener que preocuparse de los pequeños, dado que los padres y los abuelos generalmente cumplen la función de ayudar a las familias jóvenes con la educación y el cuidado de los niños.

Además, el hecho de que se haya aumentado el número de trabajadores calificados, que incluye profesionales y mano de obra especializada, significa que más personas de nuestra comunidad van a tener plazas para poder llegar a Canadá.

En esta lógica, lo que quiero recordar a nuestros lectores que quieran traer a familiares y amigos, o que quieran ayudarles a llegar a Canadá, es que los conocimientos de inglés y francés son extremadamente importantes y que no ha habido cambio en eso. En este sentido, el mejor consejo que se puede dar es que si quieren inmigrar a Canadá tienen que ponerse a estudiar inglés o francés a un nivel avanzado, y que si pueden estudiar ambos idiomas tendrán mucho más puntaje y más seguridad de ser invitados a presentar su solicitud de residencia permanente en Canadá.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
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Las facilidades que ofrece la provincia de Nueva Escocia para emigrar

Las facilidades que ofrece la provincia de Nueva Escocia para Emigrar

Nueva Escocia, uno de los mejores y más fáciles lugares para inmigrar en Canadá

Recientemente hice un viaje a Nueva Escocia para investigar las posibilidades para los clientes interesados en la inmigración a las Provincias Atlánticas bajo el nuevo Proyecto Piloto de las Provincias Atlánticas. Conduciendo desde Ontario a través de Quebec, de New Brunswick hasta Nueva Escocia, inmediatamente me sorprendió la belleza natural de nuestras provincias atlánticas.
Una vez que llegué a Nueva Escocia se hizo evidente la riqueza en la provincia en comparación con las otras provincias del Atlántico. Esto fue evidente en la facilidad para transportarse en las carreteras y en las vías marítimas, en el traslado de un punto de la provincia hacia otro.

La ciudad de Halifax y sus alrededores estaban llenos de vida. La gente lucía relajada, comprometida haciendo todo lo posible por ser amables. Varias veces se me acercaron los lugareños al oírme hablar español, para iniciar una conversación ya que quería practicar su español. Aprendí que hay una fuerte conexión con los latinoamericanos debido a un grupo de argentinos que visitó el puerto de Halifax hace unos años y que se enamoraron de la comunidad. Incluso dieron lecciones de tango en el muelle en las noches.

En Nueva Escocia siempre ha habido un interés y acogida para los inmigrantes, algo que continúa hasta el día de hoy.

Nueva Escocia fue una de las primeras áreas establecidas en Canadá con una historia diversa de culturas aborígenes, celtas, acadianas y africanas. Es el hogar de más de 100 culturas y etnias de todo el mundo. Esto se refleja en la diversidad de festivales, eventos, música, arte, comida y tradiciones.

Desde su fundación en 1749, Halifax siempre ha sido un punto popular de llegada de inmigrantes a Canadá. A principios del siglo XX, a medida que aumentaban las industrias canadienses, la inmigración crecía. En 1913, más de 400,000 inmigrantes llegaron a Canadá, y la mayoría llegaron a la costa este. Hacia 1920, un cuarto de todos los inmigrantes estaba llegando a Halifax.

Para dar cabida a la creciente inmigración a través de Halifax, Inmigración Canadá creó el Pier 21. Pier 21 fue una instalación de Inmigración desde 1928 hasta 1971 en Halifax, Nueva Escocia. Más de un millón de inmigrantes llegó a Canadá a través del Pier 21.

Hoy Pier 21 opera como el Museo Canadiense de Inmigración y es uno de los sitios históricos más populares de Halifax. El museo cuenta la historia del muelle, la gente que pasó a través de él, y las vidas que pasaron y las que crearon en su nuevo país, Canadá. Pier 21 es un recordatorio de cómo los inmigrantes dieron forma al carácter de Canadá, y es un tributo al pasado y al presente multicultural de Canadá. Visitar Pier 21 y leer las historias de los inmigrantes a través de los años es doloroso pero es importante y un honor ver que la vida de los inmigrantes es tratada con tanto respeto hoy en día.

Para continuar con el legado de la inmigración, fue fundada la Asociación Multicultural de Nueva Escocia en 1975. Ayuda a promover la educación multicultural, el intercambio de información y la igualdad.

La tradición de recibir inmigrantes en Nueva Escocia continúa con programas especiales creados para personas que quieren vivir en las Provincias Atlánticas.

Existe una creciente necesidad de trabajadores calificados y educados con experiencia en Nueva Escocia. Nueva Escocia cuenta con uno de los sectores de tecnología de la información y comunicaciones de más rápido crecimiento de Canadá.

Los empresarios también pueden encontrar el éxito en Nueva Escocia. El potencial empresario debe tener, entre otros requisitos, activos de al menos $ 600,000 y estar dispuesto a invertir $ 150,000 en un negocio en el cual el solicitante estará involucrado activamente.

Hay una categoría similar a los Trabajadores Cualificados Federales que requiere que el solicitante obtenga 67 puntos para calificar y no requiere una oferta de empleo.

Esta categoría se abre y cierra dependiendo de las necesidades particulares de la provincia. Hay otra categoría que está siempre abierta, pero requiere que el solicitante haya trabajado en Nueva Escocia durante un año y tenga una oferta de trabajo genuina del empleador.

Además, hay una oportunidad para los estudiantes internacionales que les permite solicitar la residencia permanente si quieren iniciar un negocio o han estado operando un negocio en la provincia durante un año.

Un punto muy llamativo del programa de nominación provincial de Nueva Escocia es que la edad preferida para los solicitantes va hasta los 55 años, es decir, 20 años más que en los Programas Federales.

Programa para Nominados de Nueva Escocia: Se puede nominar a inmigrantes potenciales con habilidades y experiencia deseada en Nueva Escocia. Una nominación acelera el proceso de inmigración. Los tiempos de procesamiento pueden ser de tres meses o más. Dentro de un plazo de 6 meses de haber recibido la nominación puede solicitar la visa de residente permanente. Todos los miembros dependientes de la familia deben cumplir con la admisibilidad médica, de seguridad y penal.

Trabajador Calificado: El programa de trabajadores calificados ayuda a los empleadores a contratar trabajadores extranjeros y estudiantes internacionales recién graduados cuyas habilidades son necesarias en Nueva Escocia.

Nueva Escocia tiene algunos de los mejores institutos educativos en Canadá. Hay 10 universidades, así como también varias universidades privadas.
Hay muchas ventajas de vivir en Nueva Escocia. Con una población de menos de 1 millón, las personas son capaces de conectarse mejor con sus comunidades. Los habitantes de Nueva Escocia son conocidos en todo el mundo como personas felices y acogedoras. Pude ver que esto era cierto.

La vida se mueve a un ritmo más lento rodeado por la belleza natural de la costa. Las familias pueden pasar más tiempo juntas. Hay muchas actividades recreativas disponibles en las cuatro estaciones para disfrutar.

El costo de vida en Nueva Escocia es uno de los más bajos en Canadá y es más fácil comprar una casa. En 2011, el valor promedio de una casa en Nueva Escocia era de $201,991 comparado con $345, 182 en todo Canadá. Las comunidades que visité eran pintorescas, donde se podía caminar, comunidades con casas sólidas con patios grandes. Las escuelas estaban a poca distancia, así como con todas las necesidades básicas.

Los alimentos locales saludables están fácilmente disponibles a través de la agricultura local, y tiene la mejor fuente de mariscos frescos del mundo. Nueva Escocia tiene el mayor número de mercados de granjeros per cápita en Canadá. Tuve la oportunidad de probar los mariscos y los vegetales y quedé impresionada con la frescura y abundancia. Cada vez son más y más diversos los alimentos introducidos y acogidos con la llegada de los inmigrantes.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727

La dificultad de obtener residencia bajo Canada Experience Class

La dificultad de obtener residencia bajo Canada Experience Class

Los afectados incluyen estudiantes internacionales puestos entre la espada y la pared

En los últimos meses hemos estado viendo un fenómeno en el área migratoria, de personas de países en los cuales hay problemas de abusos de derechos humanos, problemas políticos, con crimen organizado, etc. Estas personas quieren salir de sus países, pero lo quieren hacer de una manera que les permita poder regresar cuando cambie la situación que los obliga a salir.

Así, muchas de esas personas, que tienen las posibilidades económicas, quieren venir a Canadá como estudiantes internacionales para eventualmente obtener luego la residencia permanente. Pero lo que se está viendo con mucha frecuencia, y lamentablemente en un porcentaje sumamente alto, es que, en el momento en que estas personas solicitan su visa de estudiantes internacionales, los consulados canadienses se las niegan por la misma situación de inestabilidad de los países de los cuales estas personas son ciudadanos.

Una de las razones que les dan es precisamente la situación que se está viviendo en sus países y que no creen que la persona va a regresar a su país una vez que termine sus estudios en Canadá.

Estas negativas son muy contradictorias, porque los altos funcionarios del gobierno canadiense han dicho en repetidas ocasiones que los estudiantes internacionales son la clase de inmigrantes preferido por Canadá.

Hay que recordar que los estudiantes internacionales vienen y estudian durante uno, dos o tres años, sacan un grado o una maestría, y después de terminar sus estudios tienen derecho a un permiso de trabajo de entre uno y tres años, dependiendo del tiempo de duración de su curso de estudios. Y después de trabajar durante un año en Canadá pueden solicitar su residencia permanente. Entonces, la estrategia que estas personas se han trazado es absolutamente legal y correcta, y en ningún momento su intención es venir a Canadá a quedarse de forma indocumentada, que sería el temor de los funcionarios consulares.

Pero lo que está sucediendo es que muchas personas que se encuentran en Canadá como visitantes, que se han registrado ya en las escuelas, que han trazado un plan de acción para eventualmente lograr obtener su residencia permanente bajo el programa del Canadian Experience Class, se encuentran con estas negativas a sus visas de estudiantes.

Muchas de estas personas se sienten en peligro de regresar a sus países de origen, porque ese fue precisamente el motivo por el cual salieron, o se encuentran todavía en sus países y venir como estudiante internacional era su plan de escape de la situación que podían estar viviendo. Pero ahora, la única opción que les queda, en muchos casos, es pedir refugio en Canadá.

Durante los últimos meses también hemos estado viendo en las noticias que el presidente del Consejo de Inmigración y Refugio de Canadá (Immigration and Refugee Board, IRB) ha dicho en repetidas ocasiones que no dan abasto para poder procesar los casos de refugio por el aumento en el número de solicitudes. Ya venían con alrededor de seis mil casos atrasados de personas que llegaron antes de diciembre del 2012, y ahora se les están acumulando muchos más casos.

Lamentablemente, pareciera que son los mismos burócratas del gobierno quienes son en parte responsables por esta situación, al forzar a ciertas personas a pedir refugio, cuando estas personas tienen otra alternativa, la cual prefieren por diversos motivos.

No hay que olvidar que los estudiantes internacionales pagan tres veces más los aranceles de estudios que un canadiense o residente permanente, y que deben demostrar que tienen suficiente dinero para poderse mantener durante el tiempo que estén estudiando. Entonces, si estas personas tienen esta posibilidad, los burócratas no deberían estar sistemáticamente rechazándoles las visas de estudiantes y forzándolas a hacer un proceso que en realidad no es lo que habían seleccionado para buscar su residencia permanente en Canadá.

Se dice que los refugiados cuestan mucho dinero al estado, mientras que los estudiantes internacionales contribuyen a la economía regional donde asisten a clases. Además, según el mismo gobierno, ellos son los inmigrantes ideales dado que tienen el idioma, la experiencia, el grado académico y el dinero, y en muchos casos ya tienen también la experiencia de trabajo en Canadá.

Entonces, ¿por qué crear esta situación que no solamente no es lo que las personas prefieren hacer, sino que también le está costando dinero al estado, además de estar aumentando el atraso en los casos de refugio?

Algo que es interesante notar es que, en todo caso, para algunos de los países de los cuales vienen estas personas el promedio de aceptación de refugio es alto, alrededor del 75%, por lo que no son personas que están abusando del sistema de refugio. De hecho, son personas que han sido puestas entre la espada y la pared porque no las dejan obtener la residencia a través del Canadian Experience Class, y, por lo tanto, dado que no pueden regresar o permanecer en su país de origen, la única opción que les queda es pedir refugio.

De hecho, en el caso específico de Venezuela, la Ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, expresó recientemente la preocupación del gobierno canadiense en relación a la inestabilidad política del país suramericano, y el Ministerio de Inmigración, Refugio y Ciudadanía anunció que los ciudadanos venezolanos pueden ser elegibles para una evaluación del riesgo antes de la remoción (Pre-Removal Risk Assessment, PRRA) si recibieron una decisión final de la Junta de Inmigración y Refugiados de Canadá (IRB) o una decisión final del PRRA entre el 8 de julio del 2016 y el 7 de julio del 2017.

“Antes de retirarlos de Canadá, la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (Canadá Border Services Agency, CBSA) asesorará a individuos de Venezuela sobre si ahora son elegibles para solicitar un PRRA”, explicaron en un comunicado.

Hay que tener en cuenta que ésta es una flexibilización importante para los ciudadanos de Venezuela que han pedido refugio en Canadá, dado que normalmente, si la persona hizo una solicitud de refugio y su solicitud fue rechazada, no puede solicitar un PRRA a menos que hayan transcurrido al menos 12 meses.

“Sin embargo, los individuos de Venezuela están exentos de la barrera de un año en el acceso a un PRRA, ya que las condiciones en ese país han empeorado. Como resultado, las personas podrían enfrentar una situación de riesgo que puede justificar una evaluación adicional”, añade.

Sobre esta base, lo que yo creo que el gobierno tendría que hacer es hablar a los consulados que son responsables de estos rechazos y decirles que lo que están haciendo está fuera de las reglas de procedimientos justos, y que tienen que dejar de rechazar solicitudes de estudiantes internacionales que son válidas, simplemente porque las personas provienen de un país donde hay inestabilidad política o social.

Si la persona puede probar que tiene la intención real de venir a estudiar a Canadá, si tienen el dinero, la preparación y todas las condiciones necesarias, lo más indicado es que se le permita estudiar en el país para que luego siga los procedimientos correspondientes y solicite la residencia permanente en Canadá bajo el programa Canadian Experience Class.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727


		

Aumentan los mexicanos, y otros latinoamericanos, que piden refugio en Canadá

Aumentan los mexicanos, y otros latinoamericanos, que piden refugio en Canadá

Aunque las peticiones de refugio de mexicanos en Canadá se han multiplicado en lo que va de año tras la eliminación del requisito de visado, los expertos advierten que las causas son variadas y que los mexicanos no son los únicos que están llegando al país en busca de asilo.

Datos de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA, por sus siglas en inglés) dados a conocer en los últimos días señalan que el número de mexicanos detenidos en Canadá se ha multiplicado por diez en los últimos meses de 2017.

Y el número de ciudadanos mexicanos que han solicitado refugio en el país lo ha hecho por cuatro entre noviembre de 2016 y marzo de 2017.

En 2009, el Gobierno del primer ministro Stephen Harper impuso de forma inesperada el requisito del visado a los mexicanos que deseaban entrar en el país, lo que causó graves tensiones en las relaciones diplomáticas entre los dos países.

El Gobierno de Harper justificó la medida porque en 2008 más de 9.400 mexicanos habían solicitado refugio en el país, un fuerte aumento con respecto al año anterior.

A pesar de las presiones que las autoridades mexicanas ejercieron durante años sobre el Gobierno canadiense, Harper mantuvo el requisito del visado, el cual fue eliminado el 1 de diciembre de 2016 tras la llegada al poder el año anterior del liberal Justin Trudeau.

Desde entonces, diversos grupos, entre ellos el opositor Partido Conservador de Canadá, han criticado la eliminación del requisito del visado por temer que se produzca un aumento de las peticiones de refugio o que la medida sea aprovechada por organizaciones criminales.

El pasado 8 de diciembre, una semana después de la eliminación del visado de entrada, se filtró a la prensa un informe de CBSA que indicaba que “el levantamiento del visado permitirá viajar a Canadá de forma más fácil para establecer o fortalecer las cadenas de contrabando de los carteles que existen ahora”.

Vilma Filici, consultora de inmigración en Toronto y presidenta de Filici-Palacio Immigration Services, declaró a Efe que aunque sí es cierto que se ha producido un aumento de los mexicanos que solicitan refugio en Canadá, las razones varían.

“Ha habido una combinación de factores. Una es haber quitado el requisito del visado a los mexicanos. Pero también el ‘efecto Trump’ y el cambio de Gobierno en Canadá junto con las declaraciones del primer ministro de Canadá en las que repetidamente ha dicho que las personas desplazadas en el mundo van a ser recibidas con los brazos abiertos en Canadá”, añadió.

Filici también destacó que “ha habido un incremento de todos los tipos de casos de refugio, no sólo de mexicanos”, y la Embajada de México en Canadá señaló a Efe que las cifras de CBSA se tienen que colocar en el contexto del aumento generalizado de las visitas de mexicanos al país.

“Desde la eliminación de la visa para mexicanos el primero de diciembre de 2016, se ha observado un incremento importante en el número de visitantes a Canadá. Desde esa fecha hasta marzo de 2017 un total de 87.876 mexicanos han visitado Canadá”, señaló un portavoz de la embajada.

La representación diplomática mexicana en Ottawa confirmó que del 1 de diciembre de 2016 al 31 de marzo de 2017 un total de 348 mexicanos solicitaron refugio en el país y que en ese periodo el número de viajeros mexicanos no admitidos a Canadá y detenidos ascendió a 309 frente a los 109 detenidos del mismo periodo del año anterior.

Pero también destacó que “acorde a información proporcionada por el Gobierno de Canadá, México no figura en la lista de los diez países con mayores solicitudes de refugio”.

En este sentido, Filici dijo que recibe “muchísimas solicitudes de información de personas de Centroamérica, México y otros países latinoamericanos que están en EE.UU.” y que los dos principales en número de solicitudes de refugio en Canadá son Colombia y Venezuela.

Filici también reconoció que para muchos latinoamericanos que se encuentran en Estados Unidos no es tan fácil solicitar refugio en Canadá como a los ciudadanos de otros países.

“La diferencia es que estas son personas indocumentadas para las que no es tan sencillo cruzar la frontera como lo puede ser para una persona que acaba de llegar a Estados Unidos para pedir refugio, o está esperando el refugio”, dijo.

“Están establecidos, tienen sus casas y trabajos. Se les hace más difícil abandonar todo y cruzar a pedir refugio. Cuando nos llaman, les decimos que ni lo intenten porque pueden estar mucho peor aquí que lo que están en EE.UU.”, apuntó.

Julio César Rivas
EFE, Correspondent
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